El pólipo resecado es tomado mediante la canasta metálica.

Día Mundial de la Prevención del Cáncer Colorectal (CCR)

Detectar, prevenir y curar

El 31 de marzo de cada año ha sido declarado Día Mundial de la Prevención del Cáncer Colorectal (CCR), un tumor maligno que se desarrolla en la última parte del tubo digestivo, la conformada por el colon y el recto.

A pesar de que el CCR es un cáncer prevenible –dado el desarrollo extremadamente lento con que se conforma el tumor– se detectan más de 13.500 nuevos casos por año en la Argentina, lo que lo convierte en el 2º cáncer de mayor incidencia sobre la población, sin distinción entre los sexos.

El cáncer colorrectal es, por esta razón, de especial interés para las políticas de salud pública, ya que es el 2º tipo de cáncer de mayor mortalidad (después del cáncer de pulmón y por encima del cáncer de mama).

Según estimaciones del año 2015 del Ministerio de Salud de la Nación, en 2014 el CCR produjo 7.603 muertes (más de 20 por día), número que continúa en aumento.

El Instituto Nacional del Cáncer (INC) a través Programa Nacional de Prevención y Detección Temprana del Cáncer Colorrectal (PNCCR) implementa el test de sangre oculta en materia fecal como método de tamizaje en la población objetivo de riesgo entre 50 y 75 años para prevenir la enfermedad y detectarla de forma temprana.

El PNCCR perteneciente al INC del Ministerio de Salud de la Nación fue oficializado a fines de 2013 con el objetivo de disminuir la incidencia y mortalidad por cáncer colorrectal en el país y garantizar la calidad de las intervenciones médicas y los procesos de atención.

Desde el inicio del programa se han realizado, hasta principios de 2018, más de 10.000 exámenes en todo el país.

El CCR puede curarse en el 90% de los casos

Día Mundial de la Prevención del Cáncer Colorectal (CCR) · Endoscopia San Gerónimo.

Desde la aparición de la lesión precursora hasta su desarrollo y transformación en un tumor maligno transcurren entre 10 y 15 años, tiempo más que suficiente como para detectarla, neutralizarla y evitar que se convierta en un cáncer muy difícil de tratar.

El cáncer de colon-recto (CCR) es una enfermedad prevenible si se diagnostica la existencia de pólipos y células neoplásicas en estadios tempranos: para ello es vital la realización de estudios, en especial en personas mayores de 50 años o con antecedentes familiares, aunque sin embargo el 75% de los casos se produce en poblaciones de bajo riesgo.

La desventaja principal de las poblaciones de riesgo por antecedentes familiares o personales reside en que tienen una muy alta probabilidad de padecer CCR a edades más temparanas.

Los estudios de detección son fundamentales porque, a diferencia de otro tipo de tumores, el CCR presenta una lesión precursora –el pólipo adenomatoso– que, si se identifica, puede tratarse y de ese modo se evita que se produzca la enfermedad.

Entre los signos más notables de esta patología se cuentan:

  • el dolor abdominal,
  • la sangre en las heces,
  • la anemia,
  • los cambios en el ritmo de la defecación,
  • el decaimiento y
  • falta de fuerza.

Lamentablemente, cuando aparecen estos síntomas la enfermedad suele estar muy avanzada.

Entre aquellas cosas que una persona puede hacer en relación con su vida cotidiana para disminuir el riesgo de CCR están:

  • mantener una alimentación saludable, rica en frutas y verduras;
  • evitar las carnes rojas y las grasas;
  • hacer ejercicio físico regularmente; y
  • disminuir la ingesta de alcohol y el consumo de tabaco.

Diagnóstico temprano

Día Mundial de la Prevención del Cáncer Colorectal (CCR) · Endoscopia San Gerónimo.

El Cáncer Colorrectal (CCR) es un problema de salud pública en todo el mundo, tanto por la cantidad de pacientes afectados, como por la complejidad de su abordaje cuanto aparecen los primeros síntomas.

Entre los métodos diagnósticos utilizados, el más completo es la colonoscopia porque, además de encontrar, permite retirar los pólipos en el mismo acto.

Un tercio de las colonoscopias realizadas son positivas en la detección de pólipos, los que se extraen sin excepción de manera preventiva.

La experiencia indica que debe practicarse una colonoscopia preventiva cada 10 años, que es el tiempo que transcurre entre la formación de un pólipo, su desarrollo y su transformación en un tumor maligno.

El test de sangre oculta en la materia fecal es otro estudio rápido, sencillo, no invasivo y sumamente eficaz, que debe hacerse al menos 1 vez por año.

La detección en fase temprana del CCR permite alcanzar una probabilidad de curación total de más del 90% con tratamientos son menos complejos y no agresivos.

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