Rectosigmoideoscopia flexible

Rectosigmoideoescopia flexible

Por qué realizar una rectosigmoideoscopia

La rectosigmoideoscopia es un método endoscópico diagnóstico y terapéutico que permite estudiar a la región distal –la más alejada– del tracto digestivo inferior, que comprende al colon sigmoideo y recto.

Es un procedimiento que el servicio de video Endoscopia digestiva digital San Gerónimo (ESG) efectúa con diversas finalidades que incluyen:

  • Visualizar la existencia de divertículos, pólipos u otras anomalías de la pared del tracto digestivo inferior
  • Diagnosticar y realizar seguimiento de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII)
  • Investigar causas de dolor abdominal
  • Detectar la presencia de obstrucciones, estenosis, y tumores benignos o malignos
  • Diagnosticar el cáncer de colon
  • Identificar las causas de diarrea crónica
  • Reconocer el origen de sangrados
  • Localizar fístulas con secreciones purulentas o no
  • Tomar biopsias para su estudio histopatológico
  • Extraer preventivamente tejidos sospechosos o con potencial evolutivo maligno

La endoscopia rectosigmoidea flexible está indicada tanto como una revisión de rutina, como un procedimiento exploratorio ante la sospecha de la existencia de múltiples trastornos digestivos.

Exploración mediante rectosigmoideoscopia flexible.

La rectosigmoideoscopia flexible permite visualizar la mucosa intestinal a través de una videocámara digital HD y realizar maniobras precisas como resecciones, cauterizaciones o extracción de cuerpos sólidos sin necesidad de cirugía.

Así como las personas saben que deben controlar la presión arterial, los niveles de colesterol o el peso corporal, es imprescindible que comprendan que, después de cumplidos los 50 años (si no existen antecedentes clínicos o hereditarios) o a partir de los 40 (si los hay) es ineludible incluir al examen colorrectal entre los estudios de rutina.

Se ha demostrado que cerca del 70% de los casos de cáncer se producen en la zona del recto y el sigmoide, razón por la cual la rectosigmoideoscopia se impone como la prueba diagnóstica más indicada para explorar preventivamente esta sección.

Sencilla, indolora, sin que requiera anestesia, es un examen que debería considerarse como una revisión de rutina para la población mayor sin riesgo aumentado de contraer cáncer, con una frecuencia de 5 años a partir de los 50 años de edad.

La endoscopia rectosigmoidea es un procedimiento habitual en el estudio de pacientes con signos que sugieran EII, infecciones, o isquemias, y en casos de heces con trazas de sangre; también está indicada en pacientes con sangrado rectal, aunque sea leve, puesto que puede ser un síntoma de la presencia de hemorroides internas o tumores colorrectales.

Qué tramos estudia una rectosigmoideoscopia

Alcance de la rectosigmoideoscopia: estudio del colon sigmoideo-recto.

Tramo distal del tubo digestivo: tracto colon-recto.

La rectosigmoideoscopia un tipo de endoscopia digestiva que permite examinar –como su nombre lo dice– el revestimiento interno del tramo que comprende al recto y al colon sigmoideo mediante la inserción de un tubo flexible de un grosor similar al del dedo índice de un adulto.

A diferencia de la esofagogastroduodenoscopia (EGD) o endoscopia digestiva alta, en la que el tubo endoscópico baja desde el esófago hacia el estómago y el duodeno (intestino delgado), la rectosigmoideoscopia es una exploración que se realiza “hacia arriba”.

Como la acometida endoscópica se realiza a través del orificio anal, el orden de acceso es recto-sigmoide (de ahí que el estudio se conozca como recto-sigmoideo-scopia) y permite la exploración directa del tramo final del tubo digestivo.

La rectosigmoideoscopia es una suerte de colonoscopia (procedimiento endoscópico que estudia la totalidad del intestino grueso) acotada exclusivamente al recto y el colon sigmoideo, lo que implica que, al reducirse la extensión del estudio, la invasión es mínima.

Dada la baja invasividad, la practicidad y la sencillez, los especialistas en aparato digestivo sugieren que se realice una rectosigmoideoscopia de control cada 5 años, y una colonoscopia completa cada 10 años.

Colon sigmoideo

La porción inferior del aparato digestivo se denomina genéricamente intestino grueso, y consta de 3 secciones anatómicas:

  • el ciego, que realiza diversas funciones y aportes al proceso digestivo mediante una profusa flora bacteriana
  • el colon, encargado de extraer el agua y las sales de los residuos sólidos (bolo fecal) antes de su eliminación
  • el recto, a través del cual el cuerpo expulsa las heces

El colon consta a su vez de 4 porciones

  • colon ascendente
  • colon transverso
  • colon descendente
  • colon sigmoideo

El colon sigmoideo o sigmoide es la fracción del intestino grueso que lo une con el recto, antes de desembocar en el canal anal.

El colon sigmoideo es el último tramo –con forma de S (sigma, en griego, de ahí su nombre sigmoide)– que a través de la contracción de sus paredes musculares hace que los excrementos pasen al recto.

Recto

El recto (del latín rectum) es el último tramo del tubo digestivo, inmediatamente después del colon sigmoideo.

El recto es muy importante en la eliminación de detritos: la ampolla rectal almacena las heces hasta que los receptores de estiramiento de las paredes rectales estimulan la defecación.

La presión intrarrectal causada por las paredes musculares empuja hacia el canal anal, el recto se acorta y los movimientos peristálticos llevan expulsan a los excrementos hacia el ano.

Video rectosigmoideoscopia flexible digital diagnóstica y terapétuica.

Cada vez es más habitual que se realice una video colonoscopia digital completa en lugar de una rectosigmoideoscopia convencional, dadas las ventajas de contar con una exploración total del intestino grueso.

Cuándo debe realizarse una rectosigmoideoscopia

La principal indicación de este procedimiento se da cuando se sospecha de la presencia de cualquier tipo de lesión en el colon, como diversos tipos de colitis, pólipos, hemorragias, diarreas, divertículos o tumores.

En ocasiones debe realizarse este estudio cuando el paciente presenta una anemia crónica sin causa evidente, ya que puede haber pérdida de sangre con las evacuaciones en tan pequeña cantidad que no se nota hasta después de transcurridos varios años.

La rectosigmoideoscopia es una práctica que se limita a estudiar el final del intestino grueso, mientras que la colonoscopia puede evaluar todo tramo inferior del aparato digestivo e incluso hasta parte del intestino delgado. Por este motivo, es cada vez más frecuente que se prefiera llevar a cabo una colonoscopia completa.

Rectosigmoideoscopia digital: polipectomía preventiva.

Durante la rectosigmoideoscopia se extirpan de manera rutinaria formaciones anormales como los pólipos, tanto para fines histopatológicos, como de manera preventiva para impedir su evolución hacia otros cuadros.

Para qué se realiza una endoscopia de recto-colon sigmoide

La rectosigmoideoscopía permite la visualización directa de la mucosa del recto y de la porción distal del intestino grueso, el colon sigmoideo, mediante un delgado tubo endoscópico flexible dotado de un sistema óptico con una videocámara digital autónoma y un sistema de iluminación LED de alta potencia.

Mediante este estudio de alta definición (HD), el médico endoscopista puede explorar la región colorrectal en busca de zonas defectuosas o presencia formaciones anómalas, o controlar la evolución de determinados cuadros mediante un vasta diversidad de técnicas no invasivas de avanzada.

El endoscopio posee además un conducto interno, o vaina, a través del cual pueden introducirse diversos instrumentos mecánicos, eléctricos, electrónicos, térmicos y de radiofrecuencia para realizar procedimientos precisos directos sobre las paredes del tubo digestivo.

Las prácticas más habituales van desde la toma de muestras para su análisis en laboratorio, hasta la extirpación de pólipos, y desde la cauterización mediante frío o calor, hasta la extracción de cuerpos extraños.

Dado que existen numerosas patologías que no pueden detectarse a simple vista, el endoscopio facilita la realización de biopsias para el estudio histopatológico de los tejidos sospechosos.

Cómo se efectúa una rectosigmoideoscopia flexible

Al igual que la mayoría de los estudios que se realizan en el servicio de Endoscopia San Gerónimo, y de no presentarse complicaciones de otra índole, se trata de un método ambulatorio, es decir: no requiere internación, y el paciente ingresa y se retira por sus propios medios.

Quirófano para rectosigmoideoscopia flexible.

Aunque la rectosigmoideoscopia flexible puede llevarse a cabo en un consultorio acondicionado al efecto, el servicio de Endoscopia San Gerónimo efectúa todos los estudios endoscópicos en quirófanos con instrumental y equipamiento de la más alta confiabilidad técnica.

Cuáles son los preparativos necesarios

Como la mayoría de los estudios que pueden requerir sedación, y dado que involucra a una porción del aparato digestivo, la endoscopia de recto-sigmoide debe llevarse a cabo en ayunas.

La preparación para una endoscopia digestiva baja es sencilla: requiere limpiar y vaciar de materia fecal el tracto digestivo con minuciosidad para poder revisar adecuadamente todo el interior.

En el caso de la rectosigmoideoscopia, basta con efectuar una o dos enemas antes del procedimiento, o administrar laxantes por boca con muy poca anticipación para librar al intestino de heces, de acuerdo con las instrucciones que proporciona el servicio de ESG para cada paciente.

En oportunidades, el médico puede indicar el seguimiento de alguna dieta especial, o la restricción de ciertos alimentos.

Qué precauciones deben tomarse antes de la endoscopia

El paciente debe informar siempre sobre la presencia eventual o sospecha de enfermedades del corazón, pulmones, riñones y otras patologías que pudiera sufrir.

Las personas que se encuentran tomando medicamentos, ya sea de manera habitual o temporaria, pueden seguir con el protocolo indicado por el médico tratante. Antes de la admisión, el servicio de ESG pedirá al paciente información al respecto para ayudar a eliminar la posibilidad de que ocurra alguna complicación por interacción medicamentosa.

Al tratarse de un procedimiento que se realiza en un quirófano, es importante que el endoscopista sepa si el paciente posee algún tipo de alergia a ciertos fármacos, o si está medicado con productos que contengan aspirina o anticoagulantes de la sangre, como la warfarina o la heparina, o clopidrogel.

Como en cualquier procedimiento endoscópico, se recomienda una buena hidratación a lo largo de todo el período previo al estudio.

Qué sucede durante la rectosigmoideoscopia flexible

La rectosigmoideoscopía flexible es generalmente muy bien tolerada por el paciente.

Puede hacerse, según el criterio del endoscopista, y de acuerdo con el cuadro general, sin sedación, bajo sedación, o con anestesia ligera. Aunque no es frecuente, durante el procedimiento pueden llegar a sentirse presión, hinchazón, distensión o calambres, por lo común de origen nervioso.

El paciente se recuesta de costado mientras el médico inserta el tubo endoscópico flexible a lo largo del recto, hasta alcanzar el extremo superior del colon sigmoideo, a partir de lo cual comienza el estudio en sí, que se realiza en retroceso.

Rectosigmoideoscopia flexible: reconocimiento de un pólipo colorrectal.

El proceso de rectosigmoideoscopia comienza una vez alcanzado el extremo proximal del colon sigmoideo, a partir del cual se inicia la exploración hacia atrás mientras se extrae el endoscopio.

El médico examina cuidadosamente el revestimiento de las paredes del intestino en sentido inverso al ingreso del endoscopio, a través del colon sigmoideo y el recto hacia el ano.

Si llegara a observar una zona que necesitara de una evaluación más compleja, es posible que el endoscopista tome una biopsiauna muestra de tejido– con fines de análisis. Esta maniobra es rutinaria y no causa ningún tipo de dolor o molestias.

Las biopsias se emplean para identificar muchas condiciones de la pared digestiva que no pueden observarse a simple vista, ni aún con la alta definición aumentada del endoscopio digital, y el médico las solicitará aunque no tenga sospechas de presencia de cáncer u otras patologías.

Los pólipos son crecimientos celulares aumentados que suelen presentarse en el revestimiento del colon y el recto. Varían en cuanto a tamaño y tipo: los pólipos conocidos como “hiperplásicos” posiblemente no requieran ser extirpados, pero los denominados “adenomas” presentan un pequeño riesgo de convertirse en cancerosos y se prefiere retirarlos de inmediato.

Si durante el estudio se encuentran pólipos, es preciso que se tome una biopsia; con independencia del tipo de pólipo, y como norma general, siempre que no existan impedimentos, el médico endoscopista procede a removerlos o extirparlos directamente, para luego enviarlos a histopatología.

Como medida precautoria luego del hallazgo de pólipos, es probable que el médico solicite una futura colonoscopia (un examen completo del colon) para asegurarse de que el resto del intestino se encuentre en perfecto estado.

Al final del estudio, el paciente puede sentir una ligera distensión abdominal ya que se insufla aire en el interior del colon para poder revisarlo sin dificultades; esta sensación desaparece por completo en un período muy corto de tiempo.

Qué ocurre después

Una vez concluido el examen, el médico a cargo explica los resultados al paciente y le entrega las muestras extraídas para que las lleve por sí mismo al laboratorio.

En el caso de haber sido sedado, descansará durante algunos momentos en la sala de recuperación, para luego retirarse a su domicilio, pero se le pedirá que no ingiera alimentos por las próximas 2 horas.

En adelante, el paciente puede continuar con sus actividades normales y comer como lo hace a diario.

Es posible que, dado que el intestino fue vaciado antes de efectuar la endoscopia, no evacue de modo habitual durante un par de jornadas, pero no debe alarmarse.

Si durante los días posteriores al estudio se advierte en cambio dolor abdominal severo, fiebre, escalofríos, o sangrado rectal profuso, debe informarse de inmediato al médico.

Rectosigmoideoscopia flexible: simple, indolora, segura.

Rectosigmoideoscopia flexible: una práctica endoscópica simple, indolora, segura, para seguir con la vida diaria.

* Información adicional recomendada en el sitio de la American Society for Gastrointestinal Endoscopy (ASGE)

Importante
Esta información tiene como único objetivo proporcionar pautas generales para el público y no ofrece una opinión médica concluyente o definitiva.

Es necesario que cada persona consulte con su médico especialista de confianza acerca de su caso específico.

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